viernes, 31 de mayo de 2013

Evaluación

Bueno, bueno, bueno... parece que se acerca ya el final del curso. ¡La verdad es que tengo muchas de acabar ya y de disfrutar del verano! Pero antes de las vacaciones vienen las evaluaciones y buf... suelo ponerme muy nervioso con este asunto, jajajaja. La razón es que mi colegio siempre he sido un alumno de bien-notable, así que no está del todo asegurado que pase. 

Bueno, en cuanto la evaluación (que es el tema de esta entrada) os explicaré como lo hacían, sobretodo en la ESO y en Bachillerato. La evaluación, en mi experiencia, siempre se ha caracterizado por ser sumativa, las  notas eran una valoración del alumno sobre la asignatura en cuestión y nada más. Normalmente, mis profesores han tenido muy en cuenta la valoración continuada, o al menos eso decían... ¡Pero no nos engañemos! Se aprobaba si pasabas el examen final y entonces, sólo entonces, se tenía en cuenta todo el trabajo que has hecho a lo largo del curso. 

¡Ojo!, pero esto no sólo me ha pasado en la ESO y el Bachillerato, sino también en el grado que estudio. Supuestamente está el Plan Bolonia que sirve para no jugarte toda la nota en un sólo examen, pero después está la cláusula que pone el profesor en el Plan Docente que dice que si no sacas X nota en el examen no puedes aprobar.. así que a fin de cuentas, es como si nada. 

Continuando con la evaluación, tengo que añadir que siempre ha sido cuantitativa, eso sí, en Primaria había comentarios sobre tus resultados, así que tenía matices de la cualitativa también. También tengo que añadir que era totalmente heteroevaluativa, para nada podías autocorregirte y si lo hacías, no servia para nada. 

Personalmente, creo que el sistema de evaluación está bien, pero debe ser mucho más continuado para que no dependa de un único día. Además, creo que es necesario que el alumno aprenda con la corrección, no debe ser una forma de medir al alumno, sino una forma de ayudarle a ver dónde sigue fallando y qué debe hacer para continuar. 

Las pruebas que he realizado han sido eso, pruebas o exámenes, nunca me han evaluado de otra forma. La mayoría de las pruebas de lenguas suelen tener cuatro parte: expresión escrita, comprensión oral y comprensión escrita, pero, exceptuando la EOI y el grado, nunca me han hecho exámenes orales ni en francés ni en inglés; así pues, ha sido bastante monótono, la verdad. Ah! se me olvidaba, también he hecho muchos trabajos (individuales y en grupo) y ensayos, algún que otro portafolio... y poco más la verdad. Por esto, podemos decir que las pruebas han sido de aprendizaje (aprenentatge) y logro (assoliment). Todos los exámenes han sido de ejercicios gramaticales, es decir, rellenar huecos o de opción múltiple. También he tenido pruebas donde tenía que decir si era verdadero o falso e incluso redactar, sobretodo en inglés y en francés. 

Por último, tengo que confesaros que una de las pruebas que me resultaron más difíciles fue un examen de Historia que hice en Bachiller donde el profe nos puso una pregunta parecida a esta "Explica todo el contexto de la guerra civil y el proceso". Claro, esto en una hora no es fácil de hacer, porqué tienes que resumir mucho. Bueno, a pesar de ello, conseguí aprobarlo, ¡pero lo pasé muy mal! 





 

Planificación

¡Hola a todos y todas!

En esta entrada hablaré sobre la planificación de las clases de lenguas maternas y extranjeras. Tengo que reconocer que a medida que voy viendo más materia, me doy cuenta de que hay muchísimas formas diferentes de enseñar una lengua y que, desgraciadamente, mi enseñanza ha sido un tanto "simple" en comparación con lo que podría haber llegado a ser. ¡Espabilad profesores, el gusto se encuentra en la variedad!

Bueno, pues dentro de este tema, vemos que hay varias formas de planificar una clase. La primera de la que hablaremos es.... La programación por objetivos. Por si acaso el nombre no lo deja suficientemente claro, este tipo de planificación se basa en crear unidades que traten pequeñas parte de la lengua y así creando el conocimiento lingüístico poco a poco. En este tipo de planificación encontramos unidades de estudio, objetivos generales, específicos y operativos.

Sí, tengo que reconocerlo... yo fui educado digamos un 70% de mis clases de idioma con esta planificación. Recuerdo que en el índice del libre, estaban todas las páginas donde comenzaban las unidades y los subtemas que podíamos encontrar dentro de esta unidad. Recuerdo que en las clases nos explicaban la lección ( método deductivo), hacíamos ejercicios y ya teníamos que estar preparando para el pequeño examen que habría a la semana siguiente. (presentación  de ítems). Se trataba de una presentación muy sencilla (ellos explicaban y nosotros intentábamos entender), tras esto había ejercicios muy sencillos donde hacíamos estrictamente lo que se nos pedía en el libro o lo que decía el profesor (práctica controlada) y para acabar de entender solía haber una actividad más libre, la cual requería bastante más tiempo que los primeros ejercicios, pero que era más divertida. (práctica abierta)

Aún así, tengo que reconocer que sí he trabajado bastante con mis compañeros, ya sea para aprender a trabajar en grupo o para dar tiempo al profesor a que acabe de corregir los exámenes de la semana pasada, jajaja. De hecho, recuerdo que en primaria las mesas estaban juntas por grupos de 4 (¿no os lo imagináis? dos mirando a la pizarra y otros dos no, eso sí, les dejaban girar las sillas para poder atender)

Por otra parte, puedo seguir criticando, ya que no he hecho ni una sola asignatura con un proyecto, es decir, que trabajábamos por puro obligación, la motivación no ha sido nunca muy explotada en los colegios en los que he estado, que no han sido pocos. Es cierto, uno puede pensar que es su colegio, pero a medida que va viendo otros sitios se da cuenta que en todas partes, o en casi todas, hacen las cosas de formas muy parecidas. ¡Más vale que sigamos... que sino me voy por las ramas!

Bien, pues otro punto a tratar dentro de la planificación es La taxonomía de Bloom. Según parece ha tenido mucha influencia, pero a pesar de estar muy relacionada con la planificación nunca he oído hablar de ella, ni han hecho mención en clase de los seis niveles en las que está dividida.

¡Hasta pronto!