jueves, 13 de junio de 2013

Enseñar y aprender en línea




¡Esto se acaba, señores!

La última entrada ya está aquí y con ella se acaba el blog. Bien, pues para esta última publicación del blog, hablaré de mi entorno EPA y EVA. Bien, para poneros al día, EPA es el Entorno Personal de Aprendizaje, es decir, un sitio (no ha de ser físico) donde tú aprendas, ya sea un blog como este, una revista de medicina general o, por ejemplo, un foro donde se discutan diferentes asuntos lingüísticos. Por otra parte, EVA es el Entorno Virtual de Aprendizaje. Este sería como un aula virtual donde hay un profesor y un alumno. La primera diferencia que podemos ver entre los dos es que el EPA es mucho más libre y que el EVA sigue manteniendo los roles del aula física.

Personalmente, nunca he tenido un EVA, todos los cursos que he impartido han sido de forma presencial. Bueno, sí. (¡no mientas, Luis!) El caso de la universidad es un claro ejemplo de EVA, ya que tenemos profesores a distancia (que son los mismos que los presenciales) y  son los que nos evalúan por moodle los trabajos, pero es verdad que es el único sitio donde he aprendido con EVA. En cambio, sí que he tenido muchos EPA. Para empezar, la mayoría del vocabulario y de estructuras que utilizo en inglés las he aprendido en línea mediante foros, diccionarios, etc. También he aprendido francés y comencé con italiano utilizando los mismos entornos que con el inglés.

Tengo que admitir que prefiero las clases presenciales antes que el EVA, ya que muchas veces hay malentendidos. Aunque es mucho más cómodo, creo que la calidad, al menos por lo que atañe a las explicaciones, es peor que en las clases presenciales, ya que es mucho más difícil explicarse mediante un escrito que oralmente. Sino, probad a explicar algo complejo por Facebook a algún amigo, normalmente se tarda mucho más, es más probable que el otro malinterprete tus palabras o, simplemente, que no acabe por entender lo que estás explicando. En cambio, una clase presencial requiere introducirse física y mentalmente en el tema. De hecho, yo lo prefiero porque el lugar me obliga a cambiar de mentalidad, es decir, cuando voy a la universidad, dejo atrás las distracciones de casa (Facebook, Skype, juegos, amigos, etc) y me centro más en lo que tengo que hacer. Es más, soy más rápido y efectivo en la universidad que en casa, así que para mi las clases presenciales son mucho más efectivas que las no presenciales.

Volviendo al tema... El EPA es muy común en mi vida, de hecho, tengo varios EPA, dependiendo de la lengua. A veces utilizo las redes sociales para aprender inglés y francés o incluso resolver dudas de castellano y catalán. ¿Cómo? pues con nativos que tengo agregados a las redes (franceses, ingleses o mis compañeros de la universidad). Además, utilizo un sinfín de páginas de internet para aprender idiomas: páginas donde hablas con nativos, foros, etc.  La verdad es que me gustaría que mi EPA se complementará con un EVA, ya que por, a pesar de los contras que podemos encontrar en un EVA, en esta clase de aprendizaje se cuenta con un profesor que, al fin y al cabo, supervisará que tu enseñamiento sea correcto y completo, así como realmente sabes lo que estás aprendiendo.

Bueno, esto ha sido todo el blog. Espero que os haya gustado mucho y que hayáis aprendido tanto o más que yo. Si queréis seguir aprendiendo lenguas, os aconsejo que aprovechar cada oportunidad que os surja, hablad, escribid y sobre todo, disfrutad!

¡Hasta siempre!





lunes, 10 de junio de 2013

Recursos en el aula

¡Hola a todos y todas!

Esto comienza a llegar a su final, pero como dicen "lo bueno y breve, dos veces bueno", no? ¡Así que no quiero ver lágrimas!


Pero también queda terminantemente prohibido alegrarse....  
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El tema de hoy son los recursos en el aula, es decir, cómo eran las actividades en el aula, en este caso en las aulas de lenguas, ¡claro! Bueno, al igual que hace unas semanas hablé de la EOI hoy me limitaré a hablar de colegio. 

La verdad que en las lenguas maternas hacíamos muchos ejercicios orales, ya que copiarlos en el libro nos quitaba mucho tiempo, así que nos decían "Este pensadlo en pareja que lo haremos oral". También recuerdo que, casi siempre en catalán, hacíamos exposiciones orales. En cambio, en castellano solíamos recitar poesías... ¡Qué vergüenza pasaba!

Con respecto a las lenguas extranjeras... en inglés era parecido a catalán, porqué hacíamos muchos ejercicios orales, ya que no nos daba tiempo a hacerlo en el libro. Recuerdo que hacíamos muchos muchos listenings y veíamos ocasionalmente algunas películas. También hacíamos un sinfín de ejercicios de expresión escrita y lecturas (normalmente era un pequeño texto y aprender los trucos para resolver las preguntas), pero era muy mecánicos y se aprendía más bien poco... En cuanto a la gramática, bueno, puedo decir que no había forma de no sabérsela... repetíamos cada año los mismos tipos de ejercicios y puesto que cada año volvíamos a empezar desde cero, pues claro, te lo tenías que saber. En general, puedo decir que inglés fue, sobre todo, muchos ejercicios escritos y más bien pocos orales. Yo no tengo casi recuerdos hablando en inglés, como mucho escuchando grabaciones en un casete en el que no se entendía nada, los altavoces vibraban porqué no eran muy buenos y en las paredes retumbaba el sonido.. así que imaginad lo fuerte que llegaba a estar y la poca calidad del casete.

Después... francés fue algo más fuera de lo normal. Recuerdo hacer bastantes ejercicios orales, para mejorar la pronuncia, muchas veces hacíamos ejercicios de presentarnos (aunque todos nos sabíamos mejor la edad de nuestro compañero que la nuestra propia, pero bueno...) a esto y algunos ejercicios orales, muy pocos, era a lo que se limitaba la parte oral de la clase (si tenías que ir al lavabo o no sabías decir algo lo podías decir en la lengua que quisieras, así que tampoco estábamos forzados a usar el francés ni a pensar...) A diferencia de en inglés, nuestra profesora de francés nunca nos puso ningún tipo de écoutez ni nada por el estilo, así que cuando llegué al grado no había escuchado francés más allá de lo que yo había hecho en casa. 
En cuanto al escrito, sí, he de reconocer que hicimos algo, pero siempre era lo mismo, así que lo que sabía escribir era muy limitado. Se basaba, básicamente, en rellenar ejercicios con palabras y en contestar las preguntas de un texto, así que había también una parte de comprensión lectora. 

Por último, deciros que con esta parte estoy muy insatisfecho, los profesores se lo podrían haber trabajado algo más y haberse esforzado, no sólo por hacernos hablar en la lengua, sino por hacer la clase mucho más interesante. ¡El día en que pongan una multa a un profesor por hacer este tipo de cosas, es el día en el que la enseñanza empezará, verdaderamente, a ser bueno!

sábado, 8 de junio de 2013

Mi programa en la EOI

¡Hola a todos de nuevo!

Hoy toca una entrada bastante entretenida, la verdad. Se trata de explicar el programa de las clases que hemos experimentado en nuestros cursos de idioma. Yo he decidido que en vez de hacer los cursos que he hecho en el colegio, hablaré sobre un curso de verano que experimenté en la EOI y que realmente fue increíble, además de pasármelo genial y conocer a mucha gente, aprendí muchísimo. 

La verdad es que no seguíamos demasiado el libro que nos hicieron comprar (sí, nos lo hacen comprar para nada, pero bueno, nunca está de más tener otro libro de inglés), es decir, seguíamos la estructura del libro, pero no hacíamos los ejercicios, sino que hablábamos y hablábamos durante muchas horas. Aún así, puedo decir que me puedo guiar por el libro y es lo que haré para explicar el curriculum de este curso. 

Este era el libro que utilizábamos y puedo decir que se estructuraba en temas de interés, algunos nos lo saltábamos, pero hicimos la muchos para el poco tiempo de clases que tuvimos.  De hecho, las unidades se dividían en tres partes: A, B i C; de modo que tenemos unidad 1A, 1B y 1C y no tienen porqué estar relacionadas entre ellas, solo que el nivel de lo que se trata es similar. Así pues, por ejemplo, estas partes tenían nombres como  "Food, fuel or pleasure?" (1A), "If you really want to win, cheat" (1B) y "We are family" (1C). De hecho, en esta parte escuchamos la canción que se llama igual. 


Como podéis ver es bastante diferente a las clases que se hacen en el colegio, donde la distribución de las unidades puede estar basada en una mezcla de las estructuras sintácticas y la gramática tradicional. Además, las clases no son tan dinámicas, no se hace trabajo en grupo ni se practica una mínima parte de lo que puedes practicar en la EOI. Eso sí, el índice del colegio está mucho más detallado, ya que está mucho más centrado en que aprendas la teoría antes de que experimentes diferentes sensaciones en diferentes entornos como hacen en la EOI

Para finalizar, sólo quería dejar aún más clara mi posición a favor de la enseñanza de idiomas en la EOI por encima del de los colegios. De hecho, creo que estos últimos deberían instaurar la forma de enseñar de los primeros. 

¡Hasta muy pronto!

viernes, 31 de mayo de 2013

Evaluación

Bueno, bueno, bueno... parece que se acerca ya el final del curso. ¡La verdad es que tengo muchas de acabar ya y de disfrutar del verano! Pero antes de las vacaciones vienen las evaluaciones y buf... suelo ponerme muy nervioso con este asunto, jajajaja. La razón es que mi colegio siempre he sido un alumno de bien-notable, así que no está del todo asegurado que pase. 

Bueno, en cuanto la evaluación (que es el tema de esta entrada) os explicaré como lo hacían, sobretodo en la ESO y en Bachillerato. La evaluación, en mi experiencia, siempre se ha caracterizado por ser sumativa, las  notas eran una valoración del alumno sobre la asignatura en cuestión y nada más. Normalmente, mis profesores han tenido muy en cuenta la valoración continuada, o al menos eso decían... ¡Pero no nos engañemos! Se aprobaba si pasabas el examen final y entonces, sólo entonces, se tenía en cuenta todo el trabajo que has hecho a lo largo del curso. 

¡Ojo!, pero esto no sólo me ha pasado en la ESO y el Bachillerato, sino también en el grado que estudio. Supuestamente está el Plan Bolonia que sirve para no jugarte toda la nota en un sólo examen, pero después está la cláusula que pone el profesor en el Plan Docente que dice que si no sacas X nota en el examen no puedes aprobar.. así que a fin de cuentas, es como si nada. 

Continuando con la evaluación, tengo que añadir que siempre ha sido cuantitativa, eso sí, en Primaria había comentarios sobre tus resultados, así que tenía matices de la cualitativa también. También tengo que añadir que era totalmente heteroevaluativa, para nada podías autocorregirte y si lo hacías, no servia para nada. 

Personalmente, creo que el sistema de evaluación está bien, pero debe ser mucho más continuado para que no dependa de un único día. Además, creo que es necesario que el alumno aprenda con la corrección, no debe ser una forma de medir al alumno, sino una forma de ayudarle a ver dónde sigue fallando y qué debe hacer para continuar. 

Las pruebas que he realizado han sido eso, pruebas o exámenes, nunca me han evaluado de otra forma. La mayoría de las pruebas de lenguas suelen tener cuatro parte: expresión escrita, comprensión oral y comprensión escrita, pero, exceptuando la EOI y el grado, nunca me han hecho exámenes orales ni en francés ni en inglés; así pues, ha sido bastante monótono, la verdad. Ah! se me olvidaba, también he hecho muchos trabajos (individuales y en grupo) y ensayos, algún que otro portafolio... y poco más la verdad. Por esto, podemos decir que las pruebas han sido de aprendizaje (aprenentatge) y logro (assoliment). Todos los exámenes han sido de ejercicios gramaticales, es decir, rellenar huecos o de opción múltiple. También he tenido pruebas donde tenía que decir si era verdadero o falso e incluso redactar, sobretodo en inglés y en francés. 

Por último, tengo que confesaros que una de las pruebas que me resultaron más difíciles fue un examen de Historia que hice en Bachiller donde el profe nos puso una pregunta parecida a esta "Explica todo el contexto de la guerra civil y el proceso". Claro, esto en una hora no es fácil de hacer, porqué tienes que resumir mucho. Bueno, a pesar de ello, conseguí aprobarlo, ¡pero lo pasé muy mal! 





 

Planificación

¡Hola a todos y todas!

En esta entrada hablaré sobre la planificación de las clases de lenguas maternas y extranjeras. Tengo que reconocer que a medida que voy viendo más materia, me doy cuenta de que hay muchísimas formas diferentes de enseñar una lengua y que, desgraciadamente, mi enseñanza ha sido un tanto "simple" en comparación con lo que podría haber llegado a ser. ¡Espabilad profesores, el gusto se encuentra en la variedad!

Bueno, pues dentro de este tema, vemos que hay varias formas de planificar una clase. La primera de la que hablaremos es.... La programación por objetivos. Por si acaso el nombre no lo deja suficientemente claro, este tipo de planificación se basa en crear unidades que traten pequeñas parte de la lengua y así creando el conocimiento lingüístico poco a poco. En este tipo de planificación encontramos unidades de estudio, objetivos generales, específicos y operativos.

Sí, tengo que reconocerlo... yo fui educado digamos un 70% de mis clases de idioma con esta planificación. Recuerdo que en el índice del libre, estaban todas las páginas donde comenzaban las unidades y los subtemas que podíamos encontrar dentro de esta unidad. Recuerdo que en las clases nos explicaban la lección ( método deductivo), hacíamos ejercicios y ya teníamos que estar preparando para el pequeño examen que habría a la semana siguiente. (presentación  de ítems). Se trataba de una presentación muy sencilla (ellos explicaban y nosotros intentábamos entender), tras esto había ejercicios muy sencillos donde hacíamos estrictamente lo que se nos pedía en el libro o lo que decía el profesor (práctica controlada) y para acabar de entender solía haber una actividad más libre, la cual requería bastante más tiempo que los primeros ejercicios, pero que era más divertida. (práctica abierta)

Aún así, tengo que reconocer que sí he trabajado bastante con mis compañeros, ya sea para aprender a trabajar en grupo o para dar tiempo al profesor a que acabe de corregir los exámenes de la semana pasada, jajaja. De hecho, recuerdo que en primaria las mesas estaban juntas por grupos de 4 (¿no os lo imagináis? dos mirando a la pizarra y otros dos no, eso sí, les dejaban girar las sillas para poder atender)

Por otra parte, puedo seguir criticando, ya que no he hecho ni una sola asignatura con un proyecto, es decir, que trabajábamos por puro obligación, la motivación no ha sido nunca muy explotada en los colegios en los que he estado, que no han sido pocos. Es cierto, uno puede pensar que es su colegio, pero a medida que va viendo otros sitios se da cuenta que en todas partes, o en casi todas, hacen las cosas de formas muy parecidas. ¡Más vale que sigamos... que sino me voy por las ramas!

Bien, pues otro punto a tratar dentro de la planificación es La taxonomía de Bloom. Según parece ha tenido mucha influencia, pero a pesar de estar muy relacionada con la planificación nunca he oído hablar de ella, ni han hecho mención en clase de los seis niveles en las que está dividida.

¡Hasta pronto!

miércoles, 15 de mayo de 2013

Metodologías.


¡La cuarta entrada ya está aquí! 


Sé que no ha pasado ni un par de días desde que hicimos la segunda parte de las teorías lingüísticas, pero si encuentro un momento, lo aprovecho para hacer el blog.

Hoy trataremos los diferentes métodos de enseñamiento que he experimentado. Tengo que añadir que, la verdad, es algo bastante complicado porqué he tenido una gran variedad de profesores que abordaban la materia de formas prácticamente opuestas; profesores muy bueno y profesores realmente malos.

A pesar de haber hecho la mayoría de mis clases de lenguas extranjeras en castellano y en catalán, nunca he tratado con un método Gramática-Traducción. También me atrevería a decir que no he tocado prácticamente el método Audiolingual, pero recuerdo que había clases, sobretodo en secundaría, en las que hacíamos mucha conversación, no repetíamos los diálogos, pero si los leíamos en voz altas (haciendo una pequeña interpretación). La finalidad de estos ejercicios era averiguar lo que estaban haciendo los personajes dibujados en el libro. También había clases donde jugábamos a Simon says (no sé si es la versión inglesa o que la profesora simplemente pasó el nombre de una lengua a la otra).

Bueno, como podéis ver he hecho un poco de todo en cada clase, así que la verdad es que no podría decir que no haya utilizado un método en concreto, porqué siempre ha habido clases en que he hecho cosas totalmente diferente. La gracia era atraer nuestra atención, cosa que sólo conseguía la profesora muy de vez en cuando, y aprender. 



Al final optamos 

por hacer el Grinch, que se
 parece bastante fonéticamente. Y hasta día 
de hoy, recuerdo que cada vez que me equivoco,
 estoy diciendo que soy un Grinch.
Cabe destacar que esto fue sólo en el colegio, mientras que en la EOI todo era bastante diferente. Utilizábamos una inmersión total en el aula, de hecho, sólo se podía hablar en castellano o catalán cuando había una urgencia. También recuerdo hablar mucho con mis compañeros (también en inglés), trabajar juntos, exponer por separado e incluso resolver las dudas a base de mímica cooperando. Recuerdo que la clase, en general, tenía problemas para expresar que estábamos de acuerdo. De hecho, nosotros decíamos I’m agree, en vez de I agree. Bien, pues la profesora utilizó un juego de palabras para decir que lo que estábamos diciendo era que éramos un gree. Como ninguno de nosotros sabía lo que era, porqué la profesora se había inventado la palabra, pues decidimos entre todos cómo sería el gree. Al final optamos por hacer el Grinch, que se parece bastante fonéticamente. Y hasta día de hoy recuerdo que cada vez que me equivoco, estoy diciendo que soy un Grinch.



Como habéis visto, hay mucha diferencia entre un tipo de enseñamiento y otro. Para ser sincero, sólo me he centrado en inglés, porqué son las clases que mejor recuerda y en las que más he tenido variedad. 

martes, 14 de mayo de 2013

Teorías lingüísticas (2)


¡Bienvenidos una vez más a mi blog!

Siento mucho la tardanza, pero la universidad no me deja mucho tiempo para escribir, siempre hay mil y una cosas que hacer y piensas “Venga va, primero acabo esto. Después, con más tiempo, hago el blog.” ¡Pero nunca llega ese momento!

Bien pues esta semana trataremos la segunda parte de las teoría psicológicas. En la primera tratamos los diferentes métodos de abordajes que había para presentar una asignatura. Ahora analizaremos la actitud, es decir, la interacción profesor- alumno y todo lo que conlleva ello, por ejemplo la manera de llevar la clase.
A priori, tengo la sensación de que, debido a la gran diferencia que he tenido entre un profe y otro, la teoría lingüística más resultante es el constructivismo, basado en gran parte en el humanismo y con muchos toques de socio cognitivismo.

Sorprendentemente, cuando hacemos un análisis más exhaustivo de mis experiencias vemos que hay una gran diferencia entre las lenguas extranjeras y las lenguas propias, es por ello que voy a distinguir entre idiomas como lenguas extranjeras y lenguas como lenguas maternas.

Lenguas maternas

En los primeros años de aprendizaje, como la primaria, utilizábamos muchos la teoría cognitivismo, sobre todo por lo que atañe a las lecturas. Recuerdo leer mucho y hacer muchas preguntas sobre ellas, tal y como se nos mostró en las diapositivas de clase.

Por otra parte, nos hacían ser creativos a la hora de crear la lengua (esto es un rasgo muy peculiar del humanismo), de hecho, recuerdo que primaria, nos daban cada lunes una hoja en blanco con un recuadro y unas líneas dibujadas para que narráramos nuestro fin de semana e hiciéramos un dibujo mostrándolo.  

Lenguas extranjeras

De la misma forma que he sido educado con parte humanística en mis lenguas maternales, también lo tenía en las lenguas extranjeras.  Es curioso el caso de inglés y de francés, porqué fueron dos formas de aprender lenguas extranjeras.

En el colegio, no utilizábamos nunca la inmersión lingüística en inglés, así que la interacción oral entre los compañeros era muy reducida. Por otra parte, sí que hablábamos de vez en cuando en público, ya que la profesora nos mandaba diferentes exposiciones orales, la mayoría de las cuales eran de temas totalmente libres. Francés fue un caso totalmente diferente. Primero de todo, no había exposiciones orales, como mucho, repetición de las conjugaciones enfrente de la clase. No obstante, la clase siempre se desarrollaba en francés, a excepción de dudas que no pudiéramos resolver sin utilizar una lengua materna.

Más tarde, en la universidad, todo fue mucho más moderno. Se empleaba siempre la inmersión lingüística en las clases y había que interactuar a menudo dentro de los seminarios.

En resumen, la hipótesis que había planteado, se ha confirmado: he tenido una mezcla bastante importante entre las tres teorías psicológicas. Más tradicionales cuando era pequeño, pero se modernizaban a medida que hacía adulto. ¡Y continúo pensando que se acabará por modernizar aún más! 

viernes, 3 de mayo de 2013

Teorías lingüísticas


El matí ha arribat a la vila del pingüí!



¡Hoy toca la segunda entrada! La semana pasada nos mostraron los diferentes tipos de enseñamiento que podemos encontrar en una clase. La verdad es que a medida que lo iban explicando, recordaba momentos puntuales de mi aprendizaje y fue bastante entretenido.



Bien, pues hoy toca hacer una breve explicación sobre mi experiencia. Para empezar, tengo que decir que, a lo largo de mi vida, he hecho: griego, latín, francés, inglés, castellano, catalán y clases sueltas de italiano. Comentaré todas a excepción de las clases de italiano. ¡La verdad, fueron tan pocas que no se puede considerar un aprendizaje formal!


Gramática tradicional


Aquí encaja perfectamente las asignaturas de latín y de griego. Recuerdo que aprendíamos las declinaciones de memoria. Había exámenes que tan sólo se basaban en las declinaciones, en hacer traducciones sistemáticas y/o en la cultura. Nunca aprendimos nada oral, más allá de saber leer el alfabeto griego.



Sorprendentemente, también hay más lenguas que he estudiado con una gramática tradicional. Supongo que pensaréis cómo es que he acabado por estudiar lenguas si mis profesores no eran muy dinámicos. La verdad es que yo tampoco conozco la respuesta, pero puedo decir que ha habido algunos profesores que realmente me han motivado muchísimo para aprender una lengua y otros que han hecho todo lo contrario. Así que supongo que con el tiempo aprendí que no tiene que ver con la lengua, sino con el profesor y que debía seguir sea como fuere aprendiendo, ya que es lo que realmente me gusta.


Estudiando francés tuve una etapa de gramática tradicional, sobre todo en el primer año. Nos hacían recitar algunos de los verbos irregulares de memoria, como puede ser el “être” y el “avoir”.  


Estructuralismo


A pesar de haber dicho que estudié francés de una forma muy tradicional, tengo que admitir luego cambió radicalmente. En el segundo año, leíamos diálogos ya creados, así como corregimos las deficiencias fonéticas, sobre todo con las vocales, que era lo más complicado de pronunciar.


El libro que utilicé  en mis primeros años fue C’est la vie, el libro me sirvió muchísimo para aprender, pero por desgracia no puedo decir lo mismo de la profesora. Además de falta de motivación por el francés, no tenía forma de hacer interesante ninguna clase.


Durante la ESO, estudié inglés basado mayoritariamente en la lengua escrita, pero aun así tuvo una parte importante de lengua oral. Sobre todo de cara a cuarto, empezamos a corregir la fonética y ya antes habíamos hecho alguna que otra exposición en inglés. Recuerdo que en primaria utilizábamos muchos juegos de memorizar, como puede ser uno muy típico de enseñar un dibujo y responder con el nombre del objeto o lugar.


Generativismo y Cognitivismo


El generativismo y el cognitivismo no tocaron ni de lejos las lenguas extranjeras, así que tan sólo puedo dar ejemplos de lenguas propias. Recuerdo que en castellano y catalán siempre hacíamos miles de árboles sintácticos, los cuales, por cierto, ¡me encantaban! Bueno, al principio tenía mucha dificultad para entenderlos, pero luego los disfrutaba como el que más.


Fue una gran parte del aprendizaje del castellano y del catalán, en todas las etapas del colegio fui tocando, en mayor o menor medida, los árboles sintácticos o la sintaxis, en general. Así pues, se podría decir que en mi caso fue mayoritariamente generativismo.  


Pragmática


En cuanto a la pragmática, no hay mucho que decir, para ser sinceros. Mis clases de enseñamiento de idiomas en el colegio no fueron demasiado ricas en este aspecto. Después, cuando llegué a la universidad, empecé a hacer “inmersión lingüística” en las clases, es decir, solíamos interactuar con el profesor, entre nosotros y pensábamos en la lengua de estudio.
Utilizábamos sobre todo la lengua oral para corregirnos y adquirir más vocabulario. Cierto es que la lengua escrita tenía mucho peso, pero la oral no sé quedaba demasiado atrás tampoco.

¡Ah, se me olvidaba! Antes de llegar a la universidad, hice un curso de verano de inglés en la Escuela Oficial de Idiomas y la verdad que me sirvió muchísimo. Practicamos muchísimo y adquirimos bastante vocabulario. Utilizábamos el método de la necesidad, es decir, se plantea una situación y cada uno tenía que apañárselas para salir de ella airoso. También trabajamos mucho en grupo y, como éramos pocos, avanzábamos de forma rápida. Tengo un buen recuerdo de estas clases, porqué me parecían muy entretenidas y siempre iba con muchas ganas por la mañana. Obviamente, cansaba y requería un esfuerzo, pero yo recuerdo que sacrificaba con gusto las horas de todas las mañanas de Julio.


Bueno, así que esta ha sido mi vida lingüística académica. Como podéis ver he tenido un poco de todo, pero cada cosa tiene su parte positiva. Aun así, tengo que decir que la gramática tradicional era la más pesada de llevar, muy difícil de soportar y tremendamente aburrida. ¡Os adelante que la semana que viene hablaré sobre las teorías psicológicas! 

jueves, 18 de abril de 2013

Las lenguas de mi alrededor


¡Buenos días a todos y todas!

Ante todo, la educación, así que me presentaré. Me llamo Luis y vivo en Badalona, a las afueras de la ciudad de Barcelona. En esta primera entrada os explicaré cuáles son las lenguas que sé y cómo he llegado a aprenderlas. Hijo de padres hispanohablantes, provengo de familia extremeña por parte de padre y familia catalana por parte de madre. Aunque mis padres siempre me han hablado en castellano, me considero bilingüe por la gran cantidad de horas a las que he estado expuesto al catalán desde mi niñez, ya bien sea por los dibujos animados o por el contacto que he tenido con niños catalanohablantes.   



Pero… ¿Y el resto de lenguas? Como la gran mayoría, aprendí mi primera lengua extranjera en el colegio, pero tengo que reconocer que no me llamaba demasiado la atención. De hecho, me encantaban las ciencias y las matemáticas ¡Quién se iba a imaginar que acabaría estudiando letras! El cambio tuvo lugar cuando llegué a la ESO, allí conocí a una profesora de inglés que me enseñó lo emocionante que podía llegar a ser aprender otra lengua y lo importante que es ser capaz de hablar con gente de diferentes partes del mundo. Así fue como las ciencias pasaron a un segundo plano y empecé a estudiar inglés por mi cuenta.

Un par de años más tarde, ya había superado el nivel de la clase, así que empecé a estudiar francés por mi cuenta. Nunca lo había estudiado, así que fui mucho más lento que con el inglés. Tengo que decir que esta vez mi madre me ayudó, ya que estudió durante varios años en Francia y, aunque poco, recuerda algo de francés. Actualmente, hablo perfectamente castellano y catalán, tengo un buen nivel de inglés y me hago comprender en francés. ¡Aunque esto no acaba aquí! Con respecto a mi futuro, tengo intención de perfeccionar tanto el inglés como el francés estudiando y viviendo en Inglaterra y Francia. Cuando comento esto último, la gente me suele decir que si no me dará pena estar tan lejos de mi familia. Cierto, eso siempre es así, pero quien algo quiere, algo de le cuesta, ¿no es así?

azul: castellano
naranja: catalán
verde: inglés
rojo: francés


Por si esto fuera poco, tengo la ambición de conseguir hablar alguna que otra lengua más, como es el caso del italiano, ruso o alemán. ¡Qué cantidad de lenguas! No os preocupéis, que tengo los pies en la tierra y pretendo aprender todas las lenguas que pueda, pero sin llegar a perfeccionarlas. Para finalizar, os voy a enseñar uno de los primeros libros que utilicé para aprender inglés.




¡Hasta la semana que viene!