jueves, 13 de junio de 2013

Enseñar y aprender en línea




¡Esto se acaba, señores!

La última entrada ya está aquí y con ella se acaba el blog. Bien, pues para esta última publicación del blog, hablaré de mi entorno EPA y EVA. Bien, para poneros al día, EPA es el Entorno Personal de Aprendizaje, es decir, un sitio (no ha de ser físico) donde tú aprendas, ya sea un blog como este, una revista de medicina general o, por ejemplo, un foro donde se discutan diferentes asuntos lingüísticos. Por otra parte, EVA es el Entorno Virtual de Aprendizaje. Este sería como un aula virtual donde hay un profesor y un alumno. La primera diferencia que podemos ver entre los dos es que el EPA es mucho más libre y que el EVA sigue manteniendo los roles del aula física.

Personalmente, nunca he tenido un EVA, todos los cursos que he impartido han sido de forma presencial. Bueno, sí. (¡no mientas, Luis!) El caso de la universidad es un claro ejemplo de EVA, ya que tenemos profesores a distancia (que son los mismos que los presenciales) y  son los que nos evalúan por moodle los trabajos, pero es verdad que es el único sitio donde he aprendido con EVA. En cambio, sí que he tenido muchos EPA. Para empezar, la mayoría del vocabulario y de estructuras que utilizo en inglés las he aprendido en línea mediante foros, diccionarios, etc. También he aprendido francés y comencé con italiano utilizando los mismos entornos que con el inglés.

Tengo que admitir que prefiero las clases presenciales antes que el EVA, ya que muchas veces hay malentendidos. Aunque es mucho más cómodo, creo que la calidad, al menos por lo que atañe a las explicaciones, es peor que en las clases presenciales, ya que es mucho más difícil explicarse mediante un escrito que oralmente. Sino, probad a explicar algo complejo por Facebook a algún amigo, normalmente se tarda mucho más, es más probable que el otro malinterprete tus palabras o, simplemente, que no acabe por entender lo que estás explicando. En cambio, una clase presencial requiere introducirse física y mentalmente en el tema. De hecho, yo lo prefiero porque el lugar me obliga a cambiar de mentalidad, es decir, cuando voy a la universidad, dejo atrás las distracciones de casa (Facebook, Skype, juegos, amigos, etc) y me centro más en lo que tengo que hacer. Es más, soy más rápido y efectivo en la universidad que en casa, así que para mi las clases presenciales son mucho más efectivas que las no presenciales.

Volviendo al tema... El EPA es muy común en mi vida, de hecho, tengo varios EPA, dependiendo de la lengua. A veces utilizo las redes sociales para aprender inglés y francés o incluso resolver dudas de castellano y catalán. ¿Cómo? pues con nativos que tengo agregados a las redes (franceses, ingleses o mis compañeros de la universidad). Además, utilizo un sinfín de páginas de internet para aprender idiomas: páginas donde hablas con nativos, foros, etc.  La verdad es que me gustaría que mi EPA se complementará con un EVA, ya que por, a pesar de los contras que podemos encontrar en un EVA, en esta clase de aprendizaje se cuenta con un profesor que, al fin y al cabo, supervisará que tu enseñamiento sea correcto y completo, así como realmente sabes lo que estás aprendiendo.

Bueno, esto ha sido todo el blog. Espero que os haya gustado mucho y que hayáis aprendido tanto o más que yo. Si queréis seguir aprendiendo lenguas, os aconsejo que aprovechar cada oportunidad que os surja, hablad, escribid y sobre todo, disfrutad!

¡Hasta siempre!





lunes, 10 de junio de 2013

Recursos en el aula

¡Hola a todos y todas!

Esto comienza a llegar a su final, pero como dicen "lo bueno y breve, dos veces bueno", no? ¡Así que no quiero ver lágrimas!


Pero también queda terminantemente prohibido alegrarse....  
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El tema de hoy son los recursos en el aula, es decir, cómo eran las actividades en el aula, en este caso en las aulas de lenguas, ¡claro! Bueno, al igual que hace unas semanas hablé de la EOI hoy me limitaré a hablar de colegio. 

La verdad que en las lenguas maternas hacíamos muchos ejercicios orales, ya que copiarlos en el libro nos quitaba mucho tiempo, así que nos decían "Este pensadlo en pareja que lo haremos oral". También recuerdo que, casi siempre en catalán, hacíamos exposiciones orales. En cambio, en castellano solíamos recitar poesías... ¡Qué vergüenza pasaba!

Con respecto a las lenguas extranjeras... en inglés era parecido a catalán, porqué hacíamos muchos ejercicios orales, ya que no nos daba tiempo a hacerlo en el libro. Recuerdo que hacíamos muchos muchos listenings y veíamos ocasionalmente algunas películas. También hacíamos un sinfín de ejercicios de expresión escrita y lecturas (normalmente era un pequeño texto y aprender los trucos para resolver las preguntas), pero era muy mecánicos y se aprendía más bien poco... En cuanto a la gramática, bueno, puedo decir que no había forma de no sabérsela... repetíamos cada año los mismos tipos de ejercicios y puesto que cada año volvíamos a empezar desde cero, pues claro, te lo tenías que saber. En general, puedo decir que inglés fue, sobre todo, muchos ejercicios escritos y más bien pocos orales. Yo no tengo casi recuerdos hablando en inglés, como mucho escuchando grabaciones en un casete en el que no se entendía nada, los altavoces vibraban porqué no eran muy buenos y en las paredes retumbaba el sonido.. así que imaginad lo fuerte que llegaba a estar y la poca calidad del casete.

Después... francés fue algo más fuera de lo normal. Recuerdo hacer bastantes ejercicios orales, para mejorar la pronuncia, muchas veces hacíamos ejercicios de presentarnos (aunque todos nos sabíamos mejor la edad de nuestro compañero que la nuestra propia, pero bueno...) a esto y algunos ejercicios orales, muy pocos, era a lo que se limitaba la parte oral de la clase (si tenías que ir al lavabo o no sabías decir algo lo podías decir en la lengua que quisieras, así que tampoco estábamos forzados a usar el francés ni a pensar...) A diferencia de en inglés, nuestra profesora de francés nunca nos puso ningún tipo de écoutez ni nada por el estilo, así que cuando llegué al grado no había escuchado francés más allá de lo que yo había hecho en casa. 
En cuanto al escrito, sí, he de reconocer que hicimos algo, pero siempre era lo mismo, así que lo que sabía escribir era muy limitado. Se basaba, básicamente, en rellenar ejercicios con palabras y en contestar las preguntas de un texto, así que había también una parte de comprensión lectora. 

Por último, deciros que con esta parte estoy muy insatisfecho, los profesores se lo podrían haber trabajado algo más y haberse esforzado, no sólo por hacernos hablar en la lengua, sino por hacer la clase mucho más interesante. ¡El día en que pongan una multa a un profesor por hacer este tipo de cosas, es el día en el que la enseñanza empezará, verdaderamente, a ser bueno!