viernes, 31 de mayo de 2013

Planificación

¡Hola a todos y todas!

En esta entrada hablaré sobre la planificación de las clases de lenguas maternas y extranjeras. Tengo que reconocer que a medida que voy viendo más materia, me doy cuenta de que hay muchísimas formas diferentes de enseñar una lengua y que, desgraciadamente, mi enseñanza ha sido un tanto "simple" en comparación con lo que podría haber llegado a ser. ¡Espabilad profesores, el gusto se encuentra en la variedad!

Bueno, pues dentro de este tema, vemos que hay varias formas de planificar una clase. La primera de la que hablaremos es.... La programación por objetivos. Por si acaso el nombre no lo deja suficientemente claro, este tipo de planificación se basa en crear unidades que traten pequeñas parte de la lengua y así creando el conocimiento lingüístico poco a poco. En este tipo de planificación encontramos unidades de estudio, objetivos generales, específicos y operativos.

Sí, tengo que reconocerlo... yo fui educado digamos un 70% de mis clases de idioma con esta planificación. Recuerdo que en el índice del libre, estaban todas las páginas donde comenzaban las unidades y los subtemas que podíamos encontrar dentro de esta unidad. Recuerdo que en las clases nos explicaban la lección ( método deductivo), hacíamos ejercicios y ya teníamos que estar preparando para el pequeño examen que habría a la semana siguiente. (presentación  de ítems). Se trataba de una presentación muy sencilla (ellos explicaban y nosotros intentábamos entender), tras esto había ejercicios muy sencillos donde hacíamos estrictamente lo que se nos pedía en el libro o lo que decía el profesor (práctica controlada) y para acabar de entender solía haber una actividad más libre, la cual requería bastante más tiempo que los primeros ejercicios, pero que era más divertida. (práctica abierta)

Aún así, tengo que reconocer que sí he trabajado bastante con mis compañeros, ya sea para aprender a trabajar en grupo o para dar tiempo al profesor a que acabe de corregir los exámenes de la semana pasada, jajaja. De hecho, recuerdo que en primaria las mesas estaban juntas por grupos de 4 (¿no os lo imagináis? dos mirando a la pizarra y otros dos no, eso sí, les dejaban girar las sillas para poder atender)

Por otra parte, puedo seguir criticando, ya que no he hecho ni una sola asignatura con un proyecto, es decir, que trabajábamos por puro obligación, la motivación no ha sido nunca muy explotada en los colegios en los que he estado, que no han sido pocos. Es cierto, uno puede pensar que es su colegio, pero a medida que va viendo otros sitios se da cuenta que en todas partes, o en casi todas, hacen las cosas de formas muy parecidas. ¡Más vale que sigamos... que sino me voy por las ramas!

Bien, pues otro punto a tratar dentro de la planificación es La taxonomía de Bloom. Según parece ha tenido mucha influencia, pero a pesar de estar muy relacionada con la planificación nunca he oído hablar de ella, ni han hecho mención en clase de los seis niveles en las que está dividida.

¡Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. La planificación por objetivos... es que ya cuando compras los libros ves que tus trimestres se han pensado a partir de los objetivos. Pero en verdad, encuentro que está muy bien, porque así sabes el porqué estudias lo que estudias y es una especie de motivación para los alumnos. Y no te preocupes, yo tampoco he podido disfrutar de los proyectos en grupo, aunque después de tantos trabajos en grupo en la universidad, ya he tenido suficiente haha

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  2. Trabajar por objetivos no está mal, pero las clases eran un aburrimiento total. Coincido totalmente contigo respecto la motivación, yo tampoco tuve demasiados profesores que te motivaran para estudiar una lengua, ¡así que no estás solo!


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